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Asesinó a su novia, para ocultar su crimen fingió ser ella

La madre de la joven informó a las autoridades que supuestamente su hija había enviado algunos mensajes de texto a sus hermanas diciéndoles que se encontraba bien en Monterrey pero que las formas de escribir y expresarse no eran propios de ella

Foto: Archivo

Ciudad Valles, San Luis Potosí.- Luego de la búsqueda de una joven de 29 años, desaparecida hace dos años en el municipio de Ciudad Valles, la Procuraduría General de Justicia de San Luis Potosí (PGJSLP), a través de la Unidad para la Atención de Personas Desaparecidas o Extraviadas, entregó los restos de la joven a su familia.

Fue el 4 de mayo del 2017, cuando la madre de la joven acudió ante la Subprocuraduría de Justicia de la Huasteca Norte, a presentar la denuncia por la desaparición de su hija, quien vivía con su pareja sentimental y sus dos hijos en la colonia Solidaridad en dicho municipio, pues desde hace seis meses que no tenían noticias de ella y cuando acudían a buscarla a su casa, el hombre les decía que se había a trabajar a Monterrey, por lo que temían que algo malo le hubiera ocurrido.

La mujer informó a las autoridades que supuestamente su hija había enviado algunos mensajes de texto a sus hermanas diciéndoles que se encontraba bien en Monterrey pero que las formas de escribir y expresarse no eran propios de ella, por lo que de inmediato se ejercieron acciones ministeriales y los policías investigadores se dieron cuenta que el celular de la víctima se encontraba aún en la zona donde vivía y no en otra entidad.

La primera línea de investigación recayó en la pareja sentimental de la joven, quien presuntamente le quitó la vida y se quedó con su celular, desde donde enviaba los mensajes para que la familia dejara de buscarla.

Los agentes comenzaron a recabar entrevistas con los vecinos, sus amistades, con los hijos y con la pareja sentimental, quien tiempo después se suicidó, desconociéndose los motivos que lo orillaron a ello.

Detalla la PGJE que los trabajos de campo y de inteligencia llevó a sospechar que el cuerpo de la chica podría encontrarse a inmediaciones de la carretera estatal que conduce al municipio de El Naranjo, cerca de la capilla de San Judas Tadeo, por lo que se inició la búsqueda.

También en ese momento se inició la inspección y levantamiento de indicios con el apoyo de los familiares directos de la víctima y de los integrantes del Colectivo “Voz y Dignidad por los Nuestros”, más la presencia de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH), elementos del Ejército Mexicano y la Comisión Ejecutiva Estatal de Atención a Víctimas (CEEAV), logrando localizar una osamenta de una persona y dos prendas de vestir de mujer.

La titular de la Unidad para la Atención de Personas Desaparecidas o Extraviadas de la PGJSLP, Luz María Montes Mariano, dijo que para poder determinar con certeza si la osamenta encontrada en el lugar pertenecía a la chica que se buscaba, se llevó a cabo un Dictamen Forense Multidisciplinario.

Dicho estudio permitió determinar el género, edad y las causas que la condujeron a la muerte, en este caso, traumatismo craneoencefálico. Además, se obtuvieron muestras de varias partes de su cuerpo, las cuales fueron comparadas con las muestras genéticas que se obtuvieron de los papás y las hermanas de la víctima, para finalmente establecer de manera plena y científica que se trataba de la misma persona.

También detalló la PGJE que hubo una reunión en la que se explicó a los familiares de la joven en qué consistió el proceso pericial que llevaron a cabo y las conclusiones a las que llegaron para determinar su identificación. Además, aseguró la dependencia que a través de la CEEAV se cubrieron los gastos de traslado y alimentos, tanto en la diligencia de búsqueda como en la entrega de los restos, y el traslado de la víctima de San Luis Potosí a Ciudad Valles, más los gastos de su funeral.

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